La nueva generación de vehículos eléctricos aportará un aumento enorme en el número de baterías en circulación y esto ya genera algunas inquietudes acerca de la forma en que se reciclarán estas avanzadas baterías de iones de litio después de su vida útil de 10 o 15 años. Volkswagen planea construir un millón de vehículos eléctricos al año para 2025, incluso en la planta de Chattanooga, por lo cual ya trabaja en la forma de desarrollar una segunda vida para las baterías que los harán funcionar.

 

 

El Grupo Volkswagen planea producir esta estación de carga rápida portátil. Diseñada con una capacidad hasta de 360 kilowatt-hora de energía, la estación de carga rápida puede cargar hasta cuatro vehículos a la vez, con una salida de carga rápida máxima de 100 kW. 

 

El cargador es suficientemente pequeño como para instalarlo en lugares donde la carga es difícil, tales como festivales de música.

 

En algún momento, todas las baterías pierden la capacidad de conservar la energía. Y aquí es donde entra en juego un nuevo proyecto en la planta de componentes de Salzgitter del Grupo Volkswagen.

 

Se espera que Salzgitter se convierta en el primer centro de Volkswagen para el reciclado de baterías de vehículos eléctricos. El próximo año, el centro planea tener una capacidad inicial para reciclar alrededor de 1,200 toneladas de baterías de VE por año, cifra equivalente a las baterías de casi 3,000 vehículos.

 

Mediante el uso de un aparato triturador especial, las partes individuales de la batería se pueden pulverizar, el electrolito líquido se puede limpiar y los componentes se separan en “polvo negro”. Éste contiene las valiosas materias primas de cobalto, litio, manganeso y níquel las cuales, aunque requieren una separación física posterior, quedan listas para ser reutilizadas en nuevas baterías.

 

A largo plazo, Volkswagen desea reciclar casi el 97% de todas las materias primas en los paquetes de baterías. En la actualidad, apenas se recicla el 53%.